Retratos: Cuestión de luces

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Personajes, celebridades, gente común. Qué se busca en cada foto y qué se quiere contar. Lo que hay que tener en cuenta antes y durante las tomas.

Por Juan Salvarredy

Este artículo es un extracto de la nota publicada en la Revista Nº4  de Contrastes Argentina, en la sección Estudio. Si bien las fotos de celebridades o modelos tienen un plus que hacen que mucha gente diga “qué linda foto”, no necesariamente son buenos retratos.
Para lograrlo, lo primero a tener en cuenta –mucho antes de pensar en la iluminación– es entender a quién estamos fotografiando, qué queremos contar, y cuál va a ser el uso final de esa imagen. Estas tres preguntas son fundamentales antes de agarrar la cámara.
Luego vienen las demás, como saber dónde nos vamos a situar con respecto al retratado, desde dónde lo vamos a tomar, con qué lente, cómo vamos a encuadrar y, por supuesto, qué vamos a hacer con la luz.



Por ejemplo, si estoy armando en estudio un ensayo sobre deportistas de más de sesenta años para usar en mi portfolio, yo haría retratos plano americano.
La cámara a la altura de la cintura, bien frontal, con un lente normal. Con respecto a la iluminación, quizás usaría un fondo gris ligeramente oscuro manchado con luz. Para ellos una luz contrastada con un contraluz que resalte las arrugas y los músculos, pero sin mucha oscuridad, para poder verles bien la cara.
Los haría sonrientes, seguros, mirando a cámara.

Si en vez de esto, estuviese armando un ensayo o portfolio sobre abuelos en sus casas, usaría un gran angular para generar una sensación de mayor intimidad: ángulos de cámara varios, buscando siempre que la foto parezca robada. Y con respecto a la iluminación, trabajaría una luz muy natural, suave, para que la escena se cuente como un todo.

Estos ejemplos básicos, pueden funcionar como puntos de partida para empezar a pensar qué hacer, sin que necesariamente sea lo que finalmente uno haga, es importante llegar al set con una idea de por dónde vamos a arrancar. Como van viendo, los ejemplos de retratos pueden ser ilimitados, por eso los dejo con esas tres preguntas que mencioné al principio de la nota. Sirven no sólo para retratos, sino para cualquier trabajo de portfolio o para un cliente.



LA LUZ

Enfoquémonos ahora en algunas puestas de luz básicas que podemos hacer en estudio o en exteriores usando flashes, que sirvan como punto de partida para disparar la creatividad. Como en todo, parecería haber algunas reglas de qué sí y de qué no, pero lo cierto (para mí) es que sólo existen esas reglas cuando uno está empezando a entender la luz artificial.
Sabiendo qué queremos hacer, podemos sacar un retrato increíble con cualquier fuente de luz. Lo importante es que esa luz pase inadvertida o que, por el contrario, tenga una intención marcada de que está puesta ahí por alguna razón. Cuando iluminamos con luces, tenemos tres grandes variables a tener en cuenta:

1. El tipo de accesorio que pongamos por delante del flash (suave o duro).

2. El tamaño del accesorio y la distancia en relación a la persona.

3. El ángulo que se forme entre la luz y la cámara, y entre la luz y la cara.

Sumado a esto, hoy por hoy no podemos hablar de iluminación sin pensar en revelado digital. Con la llegada de ese formato, la fotografía cambió radicalmente tanto por la respuesta lineal a la luz de los sensores (la mitad de la información captada por nuestra cámara se encuentra en las altas luces) como por su latitud y facilidad de cambio de temperatura color. Con lo cual, si bien no voy a ahondar ahora en este tema, está bueno pensar que la foto final increíble, muchas veces va a provenir de un negativo chato o de una imagen que en la pantalla de la cámara no tiene tanta fuerza. Incluso, necesita parecer quemada si queremos tener una copia con mucha textura y detalle en las sombras.

Para leer la nota completa conseguí el ejemplar de la revista en: http://contrastesmag.com/producto/revista-contrastes-no-4/
Publicado hace 4 meses | Categoría: Destacado